El Castillo del Puerto es el testimonio arqueológico y medieval de la ciudad de Portus, ya convertida en una ciudad fantasma después del enarenado del Tiber y a las incursiones de los saracenos.
Es un verdadero y propio burgo medieval y en su interior conserva, protege y valoriza las reliquias de San Hipólito, martirizado en época romana y patrono de la ciudad de Fiumicino.